Otra ilustración del libro Caminamos sobre nubes de electronesAnother illustration from the book Walking on electron clouds
La sirenita, decide no matar a su amado y morir ella en su lugar. Se lanza al agua pensando que se disolverá en espuma, pero sus buenas obras hacen que en lugar de ello se convierta un ser del aire, que si al cabo de doscientos años ha obrado bien obtendrá un alma inmortal.
La sirenita finalmente consigue saber la morada de su amado marinero y muchas tardes y muchas noches se acercaba a la costa para observarle clandestinamente.
La sirenita salva a su amado de ahogarse en la tempestad, llevándolo hasta la playa y dándole calor con su cuerpo. Mientras, él permanece inconsciente. De pronto las voces de un grupo de mujeres le obligan a buscar refugio en el agua. Cuando el joven recupera la consciencia, cree que es una de esas chicas la que le ha salvado, no la sirena.

Para convertirse en mujer la sirenita debe pagar a la hechicera con su mejor don, la voz, quedando muda. Para enamorar al príncipe sólo puede bailar, pero a causa de la operación que ha pasado, a cada paso que da siente como si una cuchilla se clavara en sus pies. Sin embargo ella finge estar pasándolo en grande para poder seguir al lado de su amado.