
Aquí está el dibujo preparatorio para la ilustracion final de "Los zapatos rojos" de Andersen.
Here is the preparatory drawing for the final illustration in Andersen's "the red shoes".
La sirenita, decide no matar a su amado y morir ella en su lugar. Se lanza al agua pensando que se disolverá en espuma, pero sus buenas obras hacen que en lugar de ello se convierta un ser del aire, que si al cabo de doscientos años ha obrado bien obtendrá un alma inmortal.
La sirenita finalmente consigue saber la morada de su amado marinero y muchas tardes y muchas noches se acercaba a la costa para observarle clandestinamente.
La sirenita salva a su amado de ahogarse en la tempestad, llevándolo hasta la playa y dándole calor con su cuerpo. Mientras, él permanece inconsciente. De pronto las voces de un grupo de mujeres le obligan a buscar refugio en el agua. Cuando el joven recupera la consciencia, cree que es una de esas chicas la que le ha salvado, no la sirena.

Para convertirse en mujer la sirenita debe pagar a la hechicera con su mejor don, la voz, quedando muda. Para enamorar al príncipe sólo puede bailar, pero a causa de la operación que ha pasado, a cada paso que da siente como si una cuchilla se clavara en sus pies. Sin embargo ella finge estar pasándolo en grande para poder seguir al lado de su amado.
Esta acuarelita debe tener ya cuatro años, no era nadie en especial. En ése momento estaba fascinado por el manierismo italiano (aún lo estoy, pero no tan obsesionado), y cogiendo como modelo de partida la virgen del cuello largo de Parmigianino, hice el chiste fácil de confundir el manierismo con el amaneramiento e hice éste "marinero del cuello largo". Ya os digo, no era nadie... hasta que alguien me dijo "se parece un montón al Dr. House" y ahora ya no puedo no pensar que es él de joven y fuera del armario.
La sirenita consigue que el príncipe la acoja en su casa. Ella baila tan bien i él le toma tal cariño que hasta permite que ella duerma delante de la puerta. La sirenita se siente vacía y se refugia en los sueños que tampoco parecen ser muy agradables.